Dolce & Gabbana y The One.
La campaña presentada por Dolce & Gabbana para celebrar el veinte aniversario de la fragancia "The One". Quiere provocar una narrativa llena de tensión y glamour. Cuando en realidad es erotismo.
Dolce & Gabbana ha elegido para esta campaña como rostros conocidos a la cantante Madonna y al actor Alberto Guerras, dirigido por el fotógrafo Mert Alas, que ha querido plasmar una narrativa llena de tensión y glamour. Yo diría que es simplemente erotismo, que no pornografia. No es pornográfico. Con el spot publicitario me pregunto: ¿A qué invita esta fragancia? ¿Abrir el apetito sexual? A partir de ver a Madonna con lencería fina colocándose las medias con un liguero, a una imagen que enfoca explícitamente a la bragueta del pantalón de uno de los protagonistas, hasta verlo semidesnudo mientras dibuja un boceto de su cuerpo Madonna, o a vivir un ménage à trois como una fantasía sexual. Es la interpretación que se le da una fragancia escenificada en estas tomas vestidos con diseños de la propia firma.
Se puede llegar a interpretar que este perfume debe tener unas notas afrodisiacas que no puede controlar el deseo carnal, que provoca una pasión incontrolable, lo que lo hace más atractivo. No debemos negar que una de las funciones de un buen perfume es el despertar los sentidos, y hay que saber hacerlo con un buen perfumista para conseguir el efecto deseado, donde no existe la vulgaridad sino el placer de olerlo y sentirlo.
Dolce & Gabbana, ha debido de crear un aroma que despierta deseo. El mundo mundial estará deseando probar sus efectos con esta campaña de publicidad que lo interpreta más allá de las palabras y de la canción de "La Bambola" cantada en italiano por Madonna en honor a esta firma de alta costura italiana.

