El poder no es para ellas.

29.03.2021

¿Qué esta pasando con las mujeres?

Se dice que la elección de tu profesión, tus estudios es una de las más importantes que hacemos en nuestra vida.

Lo cierto, es que la profesión determina la indumentaria que debemos ponernos para representar a la empresa, y a nosotros mismos. Cuando te vistes, te tienes que respetar a ti misma.

Hoy, he leído que las mujeres cuando están en reuniones donde ellos, el género masculino, son mayoría en puestos de dirección, algunas mujeres al enfrentarse para rebatir decisiones, las mujeres pierden el tono de su voz, llegando a bajar el volumen ante el hombre. Como si su presencia ante un consejo de administración, al ser mayoría la presencia de los hombres ellas, las mujeres, pierden su seguridad llegando anular su categoría profesional.

No sé si la mujer para empezar a desenvolverse y enfrentarse a un mundo de hombres sin tener que temer estar en su presencia, y para ir adquiriendo seguridad y confianza, debería de empezar por la elección de la indumentaria apropiada, como apoyo a título profesional. Yo voto por los trajes de pantalones, la indumentaria influye en nuestros comportamientos, nos puede aportar los que nos falta. En este caso la ropa trabaja para nosotras, nos da valor.

Tom Ford, diseñador, ex-director creativo de la marca de Gucci, dice que cuando se enfrenta a negociaciones su elección es el traje. Lo denomina la armadura. Las mujeres que se pongan "la armadura" para defender sus intereses profesionales.

Hablamos del empoderamiento de la mujer, pero yo hablaría de que la mujer tiene que imponerse ante el hombre, decir aquí estoy yo por algo, por mis estudios, por mi trabajo, por mi experiencia, por mis hijos que los tengo que mantener. Hago lo mismo que un hombre marcado por una diferencia gramatical, por el artículo femenino singular.

Cuando ellos son elegidos en un proceso de selección por los directores de recursos humanos, es un valor añadido que sean padres, y las mujeres somos una carga económica para la empresa, en caso de quedarnos embarazadas, en caso de que un hijo se ponga enfermo, el absentismo laboral, lo dan como una circunstancia laboral predeterminada, exclusiva de la mujer. No valemos lo mismo que un hombre por ser mujer y madre. Nos prejuzgan sin ponernos a prueba.

A la mujer del siglo XXI, le pueden llegar a quitar la vida por la violencia de género, le impiden dar su opinión basada en la experiencia profesional, le roban la ambición de ascender a puestos de dirección para concedérsela a un hombre. Nos roban las oportunidades.

Las mujeres pierden sus oportunidades de destacar en un mundo de hombres. Es una injusticia devaluar a una mujer en su profesión con su acreditada experiencia.

¿Cuántas mujeres han sido presidentas de una nación?

La primera potencia mundial a lo largo de su historia, no ha habido ninguna mujer que ostente ese cargo de responsabilidad. No depositan el voto y la confianza a una mujer. Ni por sus estudios, ni por su experiencia en la política. Esto debería ser suficiente para acreditarla, para ser elegida y darle el poder, :" Ser la primera mujer más poderosa del mundo". Llevamos siglos sin que esto suceda. Algún día.............

En el mundo entero las mujeres somos mayoría. Si, somos más en número que ellos, entonces.....

¿Por qué el voto femenino no apoya en la elección de una mujer para ser la presidenta de una nación? En este caso, somos nosotras las que cambiaríamos la historia si nos apoyamos.  

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