Begoña Gómez y Andic como ir vestidos al juicio.
Begoña Gómez y Jonathan Andic, se enfrentarán a un juicio popular. ¿Como debe ser su indumentaria? ¿Cuál debe ser su actitud? ¿Cómo enfrentarse a un juicio popular?
Dos casos muy mediáticos están siendo juzgados en los tribunales en esta época estival, y los imputados deben controlar la situación que les espera desde su indumentaria hasta su actitud, mantener la calma y no enfadarse, el que se enfada pierde los papeles y tiene sus consecuencias, sobre todo, para Andic, dado que pueden pensar que es una persona agresiva y capaz de matar.
¿Cómo debe responder a las preguntas cuando es el pueblo el que te va a juzgar? Con un vocabulario lo más sencillo posible, para que lo entiendan todos, y por supuesto, mirar al jurado popular aunque sea de soslayo, se trata de convencerlos de nuestra inocencia, no se trata de ignorarlos y centrarse solo en el juez de sala. ¿Y el lenguaje no verbal? No se trata de desafiar a nadie, ni ponerse a la defensiva cruzando los brazos, lo más natural y relajado posible.
¿Y la indumentaria? Jonathan Andic con un traje de Mango y Begoña Gómez, con un traje de pantalones, como estamos en verano, un vestido de corte midi sin escotes pronunciados, una falda o pantalón con una blusa. En cuanto al color, descartar el negro porque el negro por la mañana puede interpretarse como inseguridad, no se trata de que lean eso de nosotros, y el color rojo altera, excita, y hierve la sangre, es decir, nada de vestido y corbata roja, dado que los juicios se celebran por la mañana, elegir colores que neutralicen a la acusación, tonos claros y relajantes, verde, azul, blanco, beige, gris perla...,dado que tienen su influencia psicológica. Los jueces, fiscales, y jurado popular son humanos y no robot creados por la inteligencia artificial, lo cual tiene sus ventajas, jugad con ellas.
En cuanto al peinado de Begoña Gómez, el cabello suelto muy bien trabajado, y en cuanto al maquillaje, centrarse en los ojos, en tonos nude, una mirada con los ojos muy maquillados se lleva todo el protagonismo y nos puede delatar, porque no olvidemos que el cerebro da las órdenes y es muy sincero y se puede perder el control de una situación con el lenguaje no verbal, y con ello, una sentencia desfavorable. No hay que olvidar que cada gesto y movimiento es analizado, y los fiscales son como buitres que están al acecho.
Recordad, 9 son los hombres y mujeres que forman el jurado popular y te están observando. Se sienten poderosos porque pueden enviar tranquilamente sin despeinarse a un hombre o mujer a la cárcel cuando la mayoría no tienen formación ni experiencia en la judicatura. Lleva implantado en España relativamente poco tiempo. En Estados Unidos es habitual, y tiene sus protocolos; primero se hace una criba con el estudio de su persona antes de seleccionarlos, desde si votan en las elecciones y a quien votan, su religión, estado civil, profesión, puede formar parte del jurado una ama de casa, digamos que les investigan antes de llamarlos, una vez seleccionados los mantienen aislados y vigilados en un hotel, y no pueden hablar con nadie durante la celebración del proceso. Si faltan a las normas los expulsan, con la consecuencia que dejan de cobrar por ello.
Antes de la deliberación del jurado popular la defensa hace sus alegaciones para convencerles que su cliente es inocente. Sus palabras pueden cambiar el veredicto por encima de las acusaciones del fiscal. Y si el letrado sabe quién es quién de ese jurado juega con ventaja.
Para mi, cuando un juez decide que sea un jurado popular el que dé el veredicto, es como si se lavara las manos, y deja la responsabilidad a otros. ¿No se ven capaces ante casos mediáticos? ¿Temen que les juzgue la sociedad por condenar a …? Se puede interpretar como una forma de ser un poco perezosos o cobardes al delegar en otros su responsabilidad, o puede que se sientan presionados, o amedrentados por el entorno del reo o del suyo propio. Son conjeturas a valorar.
El caso deja de estar en manos de la justicia para estar en manos del pueblo. España el país de la envidia y de los envidiosos que pueden hacer culpable a un inocente o viceversa. También hay que mirar la escala de valores de los españoles a la hora de formar parte de un jurado popular. Un jurado popular no es una garantía de aplicar la ley con justicia de forma justa.
Con estos consejos ya saben como enfrentarse a esta situación los acusados.


