Letizia se adelanta a Felipe VI
Críticas a la reina Letizia en Estados Unidos por adelantarse al rey Felipe VI al saludar a Lamine Yamal. En las imágenes se excede en la cercanía un tanto de confianza con el jugador.
En las imágenes publicadas en las redes sociales se visualiza cómo se excede en la cercanía un tanto de confianza con el jugador. Letizia se ha olvidado que en protocolo lo mejor es felicitar a todos en general y a ninguno en especial. Lamine no ha metido un solo gol en este mundial que era lo que se esperaba de él. Por lo tanto, esa efusividad precediendo al rey Felipe VI, digamos que está fuera de lugar.
De esta actuación tan criticada tiene la culpa el rey Felipe VI, que se olvida que es el Jefe del Estado en actos públicos cuando pide encarecidamente a la reina que pase primero a la salida o entrada de un acto oficial ya sea en las Cortes o en el Palacio Real. No se le debe olvidar que en público es el Jefe del Estado y en privado, en Zarzuela, es el marido de Letizia. Es simplemente Felipe, o como le llame su esposa, Letizia en la intimidad. Por supuesto, que me uno a la crítica.
En las imágenes que hemos visto en las redes sociales hubo algo más en el campo de juego en el momento que se encontraban Letizia, Leonor, Sofía junto al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. El jefe de protocolo aparece en la imagen discutiendo con los servicios de seguridad, y la reina Letizia hace aspavientos con los brazos abiertos. ¿Qué estaba pasando?
A Letizia o le falta o le sobra, o se pasa o se queda, no tiene término medio. Unos días es la reina de tod@s y otros no. Esta es la realidad de la reina de España.
Lamine Yamal, en la línea de saludo a la Familia Real durante la recepción ofrecida por los reyes por el triunfo de la selección española en Zarzuela, ha dejado con la palabra en la boca a la infanta Sofía que quería hablar con él. En el vídeo se ve la expresión de la infanta ante el desplante. Ahora ya sabe cómo se sintió su abuela paterna, la reina emérita, Sofía, cuando en un acto oficial se alejaba de ella. Si no me creen echen mano de la famosa hemeroteca.

