El lujo de Carolina Herrera
Es un lujo vestir de Carolina Herrera, sus precios no son de lujo si los comparo con otras firmas del mismo nivel. Como tod@s sabéis se mueve entre la alta costura y prêt-á-porter.
Cada vez que paso por delante del escaparate de Carolina Herrera, de lo que va presentando de su nueva colección de otoño, porque solo presenta modelos de esta estación y no presenta un avance de temporada de invierno tiene un buen merchandising. He visto un traje de chaqueta de pantalones abrochado en línea en terciopelo negro con lunares diminutos en color blanco que es una maravilla. En el mismo escaparate le acompaña un vestido de corte midi negro con la falda de vuelo que hace pliegues de encaje, por supuesto, del encaje más exquisito y delicado. Otra maravilla, y que no superan los 1000.-€ estas prendas. Otras firmas pondrían precios más elevados. Sus escaparates son elegantes y sobrios.
Loewe, cada vez que cambia sus escaparates parecen las obras de El Escorial, camiones con los que transportan el decorado con escaparatistas que están cachas, deben de ir al gimnasio para tener esos biceps. Siempre tiene los cristales del escaparate muy limpios, tan limpios, que parece que no hay cristal. Esta firma de alta costura cuida mucho su imagen.
La mayoría de los escaparatistas son extranjeros no contratan escaparatistas españoles sino de donde es la marca.
Es costumbre que algunas marcas españolas sean las dependientas las que se encargan de sus escaparates, y se nota en la colocación de las prendas, los accesorios, la luz, y el decorado que los acompaña. Voy a empezar por la marca Adolfo Domínguez, se dedica más la filosofía con sus frases que despiertan la conciencia con sus mensajes, más que al escaparatismo, consigue que su marca sea valorada desde otra perspectiva con su mensaje revolucionario, algo parecido, que no igual, lo hace la joyería Tous, solo que sus mensajes siempre los pone en inglés en los cristales de sus escaparates, supongo que llevan el catalanismo hasta las últimas consecuencias como los catalanes separatistas que antes que el castellano esta el inglés, el francés, y por último el español; Roberto Verino, sus escaparates son austeros como los de su marca vecina Simorra, Cortefiel, Silbón, y así me puedo extender en este artículo con la lista interminable de marcas españolas que no decoran sus escaparates dejando volar la imaginación y la creatividad, con el fin de sorprender y atraer al viandante con sus colecciones de temporada.
Estas marcas no se han preguntado cuantas ventas se pueden generar por medio de un escaparate atractivo. Sobre todo para el turismo diario que pasa por la calle Serrano. A estas marcas no las conocen la mayoría de los turistas. A Zara si la conocen por muy poco empeño que ponga en su escaparate.

